miércoles, 17 de febrero de 2016

Sí Existe el duende

Esto que les voy a contar sucedió a la falda de un cerro en la ciudad y puerto de Tuxpan

Un día una niña, vecina mía, estaba sola en su casa y de repente vimos como salió corriendo de ahí pues dijo que había visto a un ser de baja estatura y con la cara muy arrugada y que la estaba observando desde el cerro y en un abrir y cerrar de ojos lo había perdido de vista pero le dió tanto miedo que salió huyendo, algunos le creímos y otros se burlaron de ella, pasaron los días y nos olvidamos del asunto.

En aquella época éramos muchos niños los que vivíamos por ahí, nos llevábamos tan bien y echábamos tan buen relajo que incluso los niños de 4 calles a la redonda se iban a jugar a nuestra calle, nos llegábamos a juntar hasta 30 niños al jugar, recuerdo que eran vacaciones de verano razón por la cual nuestros padres nos dejaban jugar hasta altas horas de la noche, bueno nada más como a 10 nos dejaban seguir jugando de noche puesto que éramos de los más grandes. Estábamos jugando al clásico juego de "las escondidas", calculo que serían como entre 11 y 12 de la noche (pues no recuerdo bien la hora pero sí era ya tarde) y a un niño llamado Alberto le tocó "quedarse" por lo cual se dispuso a contar y nosotros a escondernos, yo fui el primero que corrió hacia la subida del cerro y todos me siguieron, de pronto, después de un rato al notar que Alberto no subia a buscarnos me asomé a ver si venía y sí en efecto lo ví, venía subiendo hacia nosotros, no pude ver su rostro pues la sombra de un árbol me lo impidió, inmediatamente me hice hacia atrás esperando que no me hubiera visto, en el lugar en donde yo estaba forzosamente tenía que verlo cuando pasara frente a mí, cosa que tenía que hacer en menos de 10 segundos pues ya venía muy cerca y se me hizo raro que no pasaba, me asomé de nuevo y ya no estaba, salí a ver que pasaba con él y detrás mio salieron todos los demás niños que estaban escondidos, al llegar a la parte baja de la calle vimos a Alberto que apenas iba a subir a buscarnos y comenzó a gritar: 1 2 3 por "fulano", 1 2 3 por "sutano", en ese momento todos nos quedamos quietos y nos preguntó qué nos pasaba, le preguntamos si es que ya había subido anteriormente y si se había regresado y nos dijo que no, pues venía de la parte más baja de la calle en donde había unos juegos de video, lugar donde también solíamos escondernos, en ese momento a todos nos recorrió un escalofrío y salimos despavoridos cada quien a su casa...

...Aún ahora después de 10 años le he preguntado si en realidad era él el que había subido y sigue sosteniendo la versión de que no era él, no sólo lo ví yo, lo vimos 4 niños más y a la única conclusión a la que llegamos es que a quién vimos, y quién por unos instantes jugó por nosotros no era otro más que "el duende"

2 comentarios:

  1. ¡Maravilloso su blog! Ya cuentan con un nuevo suscriptor y ferviente seguidor.

    ¡Sigan con esos ánimos!

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    1. Muchas gracias!! Espero que los próximos relatos te gusten aun mas.

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