martes, 20 de junio de 2017

Experiencia en Casa Embrujada 2

Pues seguiré con mi relato de la casa de Vicente Suárez, donde viví cuando tenía 10 años y que por consiguiente me quedo muy grabado el recuerdo.

Los relatos se sucedían en cascada, cada día era una vivencia diferente, y lo mejor era que ya mayorcito, conservaba una prueba de esas actividades, esa prueba me duró por casi 20 años, y la presumía cada que podía. hasta que el paso del tiempo destruyo esa evidencia, me explicare mejor...

Resulta que una vez instalados en esa casa, los ruidos eran constantes, voces, pataleos, gritos, en fin, toda la colección de ruidos extraños y que a las horas de la madrugada suenan mas macabras.

La habitación que compartía con mi hermano, en una litera, (yo acostado en la cama de abajo y mi hermano en la parte de arriba) estaba enseguida de la cocina, es decir, acostado desde mi litera podía ver la entrada de la cocina, por cierto, me llama la atención la hora en que sucedían los "eventos", pues casi todos los relatos coinciden en que a las tres de la mañana, poco mas o menos, pues sí, casualmente los ruidos empezaban a esa hora, y eso me sorprende, tantas coincidencias me hace pensar mucho.

Cuando mi hermano y yo nos acostábamos a dormir, por ahí de las 10 pm, todo era tranquilo y afebril, casi casi podía escucharse el viento afuera arrullandonos y la quietud era total en nuestra casa, a veces dormiamos de corridito hasta la mañana siguiente, pero algunas noches nos despertaban los ruidos.

Entre toda la colección de ruidos, había uno en especial que nos despertaba mas seguido que otros días, lo describire.

Estabas dormido, soñando en lo que un niño de 10 años puede soñar, cuando te despertaba un ruido como de alguien sentado en la mesa del antecomedor redondo que estaba justo enmedio de la cocina, alguien que estaba golpeando al centro de la mesa, como cuando hay un cliente desesperado en alguna fondita golpeando una mesa para reclamar atención, primero un golpe, luego dos golpecitos, luego un golpe fuerte, otro mas fuerte y al final un golpe como de un vaso estrellado contra el suelo.

Ese sonido en verdad me estremecía, recuerdo que trataba de hablarle a mi hermano, levantando el pie y encajandolo en el colchón, pero no podía despertarlo, o más bien, él tampoco quería levantarse a ver, esperaba que alguien se levantara a ver que pasaba, pero nadie movía un dedo en esa casa, como si todos estuvieran profundamente dormidos, o como si todos estuvieran profundamente asustados.

El ruido seguia así toda la madrugada, como una rutina de miedo, a veces con la variante de que la cosa esta que hacía el ruido profería un gruñido, como de borracho, pues no se entendía ni jota.

Con el tiempo te acostumbrabas y dormías con la sabana hasta la cabeza y tratando de dormir a pesar del ruido. Al fin el cansancio te vencía y con la luz del día venía la calma.

Ahí es donde se ponía un poquito mas interesante, pues al entrar a la cocina, aparentemente todo estaba en calma, pero si te acercabas a la vajilla, encontrabas que ciertos platos y vasos estaban estrellados.
¿recuerdan unos vasotes de cristal que eran como para café, que estaban muy gruesos? unos vasos así sin chiste, que eran todos de vidrio con un borde muy grueso, pues bueno, en el gabinete blanco que estaba en la cocina había 4 de estos vasos, en una de esas madrugadas con nuestro visitante inquieto, al día siguiente, revisamos los vasos estos y al verlos detenidamente,
estaban estrellados, tenían una línea justo a la mitad del vaso, justo a la mitad, entonces los tomabas con la mano y si no tenias cuidado te traías solo un lado del vaso, es decir ¡estaban cortados justo a la mitad!
como si una sierra invisible corta-vidrios los hubiera cortado justo a la mitad con un corte perfecto.

Yo, con mi visión de niño estaba maravillado y con los ojos de plato viendo esos vasos cortados a la mitad con tanta perfección, la mirada de mi mamá mas bien era de preocupación, pues antes era solo ruido, pero ahora eran daños físicos los que se "manifestaban", por llamarlo de alguna manera.

Cuando a causa de "eso" tuvimos que cambiar de casa, yo recuerdo que corrí al gabinete y fui a rescatar uno de esos vasos, les puse cinta masking tape, y me lo lleve a nuestra nueva casa de renta.
Ese vaso me servía de mucho cuando contaba lo que pasaba en esa casa, y algunas personas escépticas no me creían, entonces iba a mi cajón, sacaba ese vaso y le quitaba la cinta para mostrarlo, todos, TODOS quedaban siempre sorprendidos.

Sí es sorprendente ver un vaso de vidrio cortado a la mitad por fuerzas que no son humanas ni mecánicas.

Después de eso, la cosa empezo a ponerse un poco mas fea.

¿Como olvidar el incidente del perro negro?

Después seguire contando estas historias.

viernes, 16 de junio de 2017

Experiencia en casa embrujada

Esta vez les narro mi Experiencia personal al haber vivido 2 años en una casa "embrujada", y pongo la palabra 
"embrujada" entre comillas, pues realmente no sé como describir el estatus 
de esa casa.

Es decir, no sé si son fantasmas, demonios, energía oculta o algún otro fenómeno. De hecho, no dudo de la existencia de algunos fenómenos que no alcanzamos a comprender aún, yo sostengo la teoría de que los escépticos, los verdaderamente escépticos, lo son solo porque aún no experimentan nada parecido a lo que se ha escrito por aqui.
Yo a los 10 años dejé de ser escéptico gracias a vivir en esa casa.Ok, comienzo:
Mi familia llego a rentar esa casa cuando yo teniá 10 años, llegamos mi 
padre y madre, mi hermano mayor (12 años) y mi hermanitas ( 7 y 2 años ) en total 6 personas, La casa donde rentamos en esa época es grande, parte de un mini-complejo habitacional de 5 casas grandes ubicada en un pequeño edificio de solo 3 pisos ubicado en pleno centro de Monterrey, N.L.
Nosotros tomamoc la casa ubicada en el 3er. piso, a mi me toco compartir la habitación con mi hermano mayor durmiendo en literas, y pared con pared nuestra vecina era una señora muy agradable llamada Doña Ninfa.
Que en paz descanse. Quizás por haber tenido esas vivencias a los 10 años de edad, la experiencia es menos traumática, pues apenas vas despertando a la vida y el darte cuenta de repente que hay algo más palpitando entre la vida que no es de este mundo, aprendes a aceptarlo y a tener la mentalidad mas abierta.
¿Que tan fuerte es lo que habita o habitaba en esa casa?
Bueno, ya pasaron 26 años, actualmente trabajo en el centro de la ciudad de Monterrey, y hace poco fui a una farmacia Benavides para comprar aspirinas, pues me dolía un poco la cabeza. 


La casa de la que hablo, está a 7 casas de esta farmacia benavides a la que fui, así que fui a echar un vistazo.
La casa esta abandonada, tiene cadenas para no subir a los pasillos de las escaleras que llevan arriba y, hasta donde yo sé, nosotros fuimos los últimos que habitamos esa casa.

Incidentes hubo muchos cuando viví en esa casa.Trataré de recordar algunos y escribirlos aquí.
Recuerdo por ejemplo...
Que cuando llegamos a vivir ahí, nos sorprendimos de la numerosa familia que tenía nuestra vecina Doña Ninfa, nosotros eramos 6 de familia, pero ella, yo suponía que por ser ya una persona mayor, pues tendría hijos, Nietos, Bisnietos etc. y así era, los fines de semana era un desfile de personas que entraban a su casa. y lo peor era que hacían mucho ruido.
Mi madre era enfermera del imss y a veces le tocaba cubrir el turno de noche, entonces, cuando llegaba a casa por la mañana, le era casi imposible dormir, pues en casa de mi vecina doña ninfa era un constante mover de 
muebles, escuchar música o ver la tv a un volumen muy alto. Nosotros, como recién llegados y por llevar la fiesta en paz, nunca protestamos a pesar de que veíamos que sus familiares a veces llegaban a las 2 de la mañana ¡a empezar una reunión!

No protestamos, aunque mi madre empezaba a cansarse del escándalo. Los que alguna vez vivieron o han vivido en una casa compartida pared con pared entenderán lo que digo, yo, por mi parte me acostumbre al ruido al poco tiempo de haber llegado.
Pero un día paso algo, y fue el detonante de lo que siguió después.Resulta que un sábado por la mañana, después de otra madrugada de pachanga de nuestra vecina, tocaron a la puerta. Mi amá salió. Era Doña Ninfa que venía a visitarnos.
Mi madre pensaba que venía a disculparse por tanto ruido, pero lo que le dijo la sorprendió mucho. La señora venía a quejarse, argumentaba que le era imposible conciliar el sueño cuando trataba de dormir una siesta, y ya ni hablar de dormir bien por la noche debido al escándalo, que deberíamos hacer menos ruido etc.
mi madre la interrumpió, le dijo que la que hacía ruido era ella y sus familiares, Doña Ninfa le dijo a mi amá que ella era de otro estado, que no tenía familia aqui. Mi amá le dijo que entonces quienes la iban a visitar
Doña Ninfa dijo que nadie la visitaba. En resumen, ella pensaba que los de los ruidos eramos nosotros, y aseguraba ver entrar gente a nuestra casa, y nosotros pensabamos lo mismo de ella. Mamá, lejos de asustarse, y no porque fuera muy valiente, sino por lógica, pensó que la Sra. Ninfa estaba ya senil. Aunque eso no explicaba la gente que nosotros veíamos entrar a su casa.


Lo mas escalofriante de todo ese asunto del ruido fue que despues de esa conversación entre mi amá y Doña Ninfa, el ruido cesó, es decir, fue como si nos estuvieran escuchando o vigilando y decidieron no perturbar mas
( por un tiempo solamente ) porque tiempo después el ruido y la gente volvieron, pero solo de madrugada.
Nosotros aprendimos a taparnos con la cobija hasta arriba y a tratar de volver a dormir.

martes, 13 de junio de 2017

El ser misterioso Continuacion...

Yo que era de los más grandes de edad, les comente que solo deberíamos revisar bien para saber si la casa estaba o no habitada y sino estaba pues proceder a ir en la noche para tomar las tablas, de hecho para que se calmara un poco el compañero que nos sugirió no ir por ellas, les comente que si de una vez veíamos que la casa no había sido visitada por nadie, podríamos ir acumulando las tablas en un solo lugar para en la noche solo ir a recogerlas e irnos a dejarlas a una casa cercana a la nuestra que no estaba habitada.

A lo que los demás dijeron que era buena idea y después de revisar minuciosamente la casa sobre las huellas y donde jamás volvimos a ver algún indicativo de que hubiese existido tal jarrón, nadie dijo nada al respecto, pero en mi interior solo me limité a pensar que tal vez fue simple casualidad por no existir pruebas de algún jarrón quebrado. Así que mejor callé para no darle importancia al hecho.
Ese día nos pusimos a reunir muchas tablas de madera que quitamos de otras construcciones de la misma propiedad que supuse yo que se usaban como garaje y cuartos tipo talleres, así como les gustan a los gringos. Y casi desarmamos uno de estos que también se encontraban solos y sin cosas, muy abandonados, decidimos meter toda la madera a la misma casa en la planta baja para poder recogerla fácil cuando fuéramos por ella en la noche.

Y en una de esas que andábamos acarreando las tablas, alguien encontró un tipo subterráneo debajo de la casa pero que no se entraba desde dentro de la misma, sino desde afuera, a lo cual otro compañero grito que ya dejáramos las tablas y nos reuniéramos todos para ver lo que se acababa de encontrar. Todos fuimos rápido a ver y revisar el tipo sótano, al igual que la casa se veía todo recogido pero sin huella alguna de que se hubiese ocupado en algún tiempo cercano; y era como un salón grande con una columna muy grande en el centro, el mismo presentaba una firme (no un piso normal) bastante polvoso y una especie de barra con su cantina parecía especie de salón para patinar o de baile pero al igual que lo demás revisamos rincón por rincón y todo parecía haber estado abandonado como en el interior de la misma casa, y volvimos a seguir recolectando ya conformes de que no había más señales de vida en esa casa o de que estuviese habitada y en cuanto creímos que teníamos la suficiente madera como para terminar el piso y medio muro en nuestra casa club decidimos dejar así y posteriormente pasar a recoger la madera por la noche para no dejar mucha prueba de que alguien les quito sus tablas…

Y nos fuimos a seguir pasando el día como siempre, jugando futbol en el campo, platicando, hicimos una botanita de carne tártara que nos preparo una de las mamás de un compañero y cuando por fin se estaba poniendo el sol, empezamos a reunirnos para ir por el cargamento de tablas haber cuantos viajes alcanzábamos a echarnos ese día.

Ya todos reunidos y preparados para ir a la encomienda con todo y la burra nos dirigimos hacia la cabaña ya solo para tomar la madera, todo parecía normal en el transcurso del camino incluso nada de ese sentimiento que se siente cuando crees que algo va a pasar o te tiene intranquilo. Llegamos a la cabaña y nos dirigimos a la parte de atrás para abrir la puerta que dejamos fácil de abrir para poder ingresar y sacar las tablas; nos metimos a la cabaña y al estar en frente de donde estaba el jarrón se oyó una con voz macabra (jajaja, siguen aquí?)y de la parte donde estaba un sillón solo cubierto con una sábana que ya habíamos visto siempre que íbamos a esa cabaña vimos que se levanto una como sombra(porque no teníamos mucha luz para ver bien que o quien era) solo contábamos con la poca luz que irradiaba el fraccionamiento donde vivíamos y según nosotros era suficiente para ver lo que recogeríamos para trasladarlo, solo distinguimos un poco en que fue una sombra o bulto como le llaman en algunas partes que figuraba una persona alta, calvo y al parecer de raza negra que solo empezó a mover el brazo como para señalarnos la parte donde estaba el jarrón y antes de que moviera alguna parte de su cuerpo, salimos de esa cabaña corriendo como pudimos y hasta la burra se asusto bastante (me imagino que con los gritos) que al compañero que la llevaba casi lo iba arrastrando.
Así continuamos hasta llegar a la esquina donde nos reuníamos, todos pálidos y sin poder decir nada más solo estuvimos viéndonos los unos con otros durante un largo tiempo sin pronunciar palabra, desde allí se podía ver la cabaña de la cual salimos corriendo y jamás volvimos a tratar el tema ni a ir a esa :comillas:cabaña.

viernes, 9 de junio de 2017

El ser misterioso...

Cuando tenia al rededor de 13 años, en el fraccionamiento donde viví "El nigromante"; conoci varias experiencias paranormales, que por cierto, el fraccionamiento desde el mismo nombre tiene algo de "raro" imaginense lo que se puede vivir en ese conjunto avitacional.... aunque más bien el nombre al parecer se lo dieron en honor a un personaje de San Miguel de Allende, que fue escritor y politico muy famoso de nombre Ignacio Ramirez Calzada.

pues una de las vivencias que pase por esa edad en dicho fraccionamiento fue un encuentro con un ser misterioso....

Un día de los tantos que nos daban antes para vacacionar en verano, nos reunimos un grupo de amigos de mi misma edad para idear que hacer ya que el fraccionamiento esta algo retirado del centro de la ciudad y hay mucha tranquilidad, y como a esa edad no es mucho de nuestro agrado tal tranquilidad queriamos realizar algo en que entretenernos el rato asi pues que decidimos ir a inspeccionar la zona al rededor del fraccionamiento, recorrimos aproximadamente 1km a la redonda y nos topamos con un huizache grande y frondoso el cual daba mucha sombra, y como saliamos solo de dia para aprobechar la luz del sol; era bastante fuerte el sol para soportar estar sin liquidos a 1 km de casa que se nos hacia lejisimos.

Nos gusto tanto el lugar que nos propusimos hacer una casa en el arbol como muchos chavitos de la edad. Pues lo primero que hicimos fue limpiar el terreno debajo del arbol, donde da la sombra y fue algo como de 5 x 5 mts aprox. lo que no teniamos era madera para empezar con nuestra casa club. uno de mis amigos comento que en días anteriores cuando nos fuimos con rumbo opuesto a donde estaba el árbol partiendo del fraccionamiento, noto que las casas estaban solas y muy abandonadas, y que además la mayoria era tipo cabañas de los gringos, construidas de pura madera, asi que alli teniamos nuestra minita de oro para poder realizar nuestro proyecto.

En días posterioresm quedamos en que el viernes siguiente iriamos por el primer cargamento de madera, para lo cual propuse que primero fueramos el miercoles antes de ir por la madera para poder inpeccionar el terreno, si estaba o no habitada y cual de las pocas cabañas seria la que agarrariamos para tomar la madera.

Como lo acordado, el miércoles antes de dar el golpe fuimos en la mañana a revisar las cabañas de madera para saber de cual podriamos sacar mayo probecho y ver si en realidad estaban abandonadas o solo los dueños venian por la noche o tarde, llegamos hasta una de 2 plantas que nos llamo la atención porque todo era de madera, asi como en los cuentos, empezamos a revisar por las ventanas y solo veiamos todo cubierto con sabanas y bastante polviento pero ningun indicativo de que estuviese habitada de hecho ni huellas en el piso de zapatos y lo unico que vimos fue que en la segunda planta estaba entre abierta una de las ventanas de un cuarto; para lo cual nos trepamos por un tejadito que estaba en la parte trasera para poder llegar hasta esa ventana, con algunos malabares ya que no estaba tan facil el acceso pero cuando pudimos entrar, claro todos juntos por si nos salia algun maleante o alguien, poder reaccionar, inspeccionamos toooda la casa y todo llevaba el mismo patron, polviento, sin huella en el piso solo las huellas que dejabamos nosotros mismos tras caminar por la casa, de hecho todo era tan bonito que les comente que porque mejor no tomabamos la cabaña para casa club, pero uno de mis amigos comento que no sabemos cuando lleguen los dueños y podrian tomarnos como ladrones y hasta balacearnos por invadir su propiedad, a lo cual le comente que no creia que vinieran tan rapido porque por el polvo y olor de la casa aparentemente se habian ido para siempre o ya habian muerto en su país. Caber señalar que en San Miguel de Allende, es muy concurrido por los turistas de muchos paises para vivir y visitar, asi que no es raro que algun extranjero viva o compre propiedades aqui. Y pues despues de alegar bastante tiempo sobre el asunto, uno de mis amigos encontro una especie de frasco o jarron con tapa algo raro y bastante pesado, no se podia abrir porque aparentemente estaba sellado pero no era metalico asi que otro más de mis amigos opto la via mas corta para abrirlo... Quebrarlo y lo lanzo desde la segunda planta soltando una especie de liquido bizcoso de color negro y bastante mal oliente; a tal grado que tuvimos que salirnos de alli a vomitar y con dolor de cabeza; no sin antes dejar la puerta trasera facil de abrir para el famoso viernes del golpe para sacar la mayor parte de tablas posibles para nuestra casa club.

El viernes siguiente, o bien dos días despues, ya con la visita de supervision de terreno y bajo los acuerdos que habiamos hecho de ir por la madera ese día, nos dispusimos a visitar una vez más la casa por la mañana para ver si habia cambios o todo seguia igual y empezar a realizar una relación de lo que llevariamos para poder transportar la madera, y un amigo llevo un burro que le habia prestado la señora que lababa la ropa en su casa(no su mamá, sino una empleada) y que era un animal muy obediente y docil y supuestamente nos serviria para acarriar parte de las tablas que quitariamos; pues nos fuimos a la casa y todo estaba igual que el miercoles salvo una cosa, el frasco o jarron roto, ya no estaba ni la sustancia negra bizcosa, pero el olor todavia existia aunque no tan atenuado como el día que lo quebramos.

Nos quedamos algo extrañados pero no se veia nada de vestigio que probara la caida del jarron ni de la huella que pudiese dejar la sustancia, asi que una vez más revisamos la casa para estar bien seguros de que nadie habia pisado más que nosotros, ahora estabamos más enfocados a revisar el tamaño de las huellas que dejamos en el piso pero tras revisar todos juntos habitacion por habitacion y casi huella por huella, no vimos algo fuera de lo común dentro de las pisadas, a lo cual un amigo comento que mejor dejaramos de ir en la noche para tomar las tablas.

martes, 6 de junio de 2017

Leyenda de San Miguel

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, cuando San Miguel era un pueblo pequeño, en los lavaderos públicos del chorro por las noches, acudía un extraño ser , sin embargo, guardaba dentro de sí una pena que la aqueja por muchos miles de años.

Quienes pasaban por ahí ya entrada la noche y como en San Miguel no habia alumbrado publico, al momento justo en que los seres malignos hacen acto de presencia, miraban que una mujer vestida de blanco se encontraba lavando ropa, atraídos por su figura femenina, los hombres se acercaban para conversar con ella y tratar de conquistarla, pero no sabían que una sorpresa horrible les esperaba detrás de aquella mujer.

Difícilmente conseguían mirarle el rostro, pues lo cubría con un velo igualmente blanco como su vestido, aquellos que lograban mirarla aseguraban que su rostro era el de un caballo o yegua , lo que provocaba el pánico para quien contemplaba tan terrorífica imagen, otros más, salían huyendo cuando esta mujer lanzaba su alarido de dolor: “AAAAYYYY MIS HIJOS” , pues hasta entonces caían en la cuenta de que se trataba de “La Llorona”, la misma que se manifiesta por todo el país, y de la que se suponen varios orígenes, entre ellos que era una joven enamorada que había muerto en vísperas de la boda y traía al novio la corona de rosas blancas que nunca utilizó o que era una mujer que ahogó a sus hijos y por la noche los busca a lo largo de los riachuelos o sitios en donde corra agua, exhalando prolongados lamentos.

Sea como fuere, lo cierto es que se manifestaba con su lamento de horror en estos lavaderos de la ciudad , actualmente ya no se escuchan sus alaridos de tristeza, pero quizá se encuentre aun penando en busca de algo que sane su dolor . 

Así que si por alguna razón tienes que pasar por los lavaderos a altas horas de la noche, toma tus precauciones, pues puede ser que también te sientas atraído por una mujer de blanco o que ella intente susurrarte al oído su lamento de dolor... ¡no voltees y pasa de largo!.