martes, 23 de mayo de 2017

Historias de Guanajuato 3

ebido a que nuestra ciudad es muy antigua y por mucho tiempo no existieron bancos, era común que la gente guardara su dinero, monedas de oro o plata, enterrándolo en lugares secretos. Algunas personas al morir se llevaban a la tumba su secreto, pues nunca le comentaron a nadie la existencia de sus tesoros ocultos. En el presente no es tan común escuchar a la gente decir que alguien de repente se hizo rico porque "se encontró el dinero".

Una de estas fantásticas historias es la siguiente: En la década de 1950, una joven al dirigirse a la bendición nocturna a la Parroquia de San Miguel en compañía de su hermana se le quebró un tacón de su zapato. Mientras su hermana se regresó a traerle otros zapatos, ella se sentó en la banqueta, a pocos metros de su casa en la actual calle de san francisco. Al estar esperando, le pareció escuchar el ruido de unas cadenas arrastrándose. Ella por el miedo ignoró el extraño ruido y ya con nuevos zapatos se dirigió a la iglesia.

Por la noche al estar dormida, sintió que alguien la descobijaba, por lo que se tapó. Otra vez la descobijaron, por lo que se sentó en la cama y vio un bulto blanco. Pensando que era uno de sus hermanos, le pidió que ya dejara de andar de travieso y la dejara descansar. Nuevamente la destaparon y sentándose de nueva cuenta en la cama, volvió a contemplar la figura blanca. Gritó: "¡ya déjame dormir!". Se volvió a acostar y se durmió.

Al día siguiente, le dio la queja a sus padres de que uno de sus hermanos no la había dejado dormir. Su papá fue a reclamarle al hijo por su acción, pero para su sorpresa él negó todo.

Pasaron los días y la joven volvió a sufrir la misma experiencia. Pero en esta ocasión se dio cuenta que el bulto blanco, no era su hermano sino un muerto. A partir de entonces este espíritu se le apareció constantemente.

Al hacerlo, le dijo en diversas ocasiones que él tenía un presente que darle, un tesoro enterrado en su misma casa. Este constaba de un caso lleno de monedas, mitad de oro y mitad de plata. El muerto le prometió decirle donde estaba, a cambio de que a media noche lo fuera a sacar con él. Además, de que al desenterrarlo, tenía que entregar un cofre de metal lleno de medallas al Templo de la Virgencita de la salud; así como mandarle decir unas misas y rosarios. Finalmente, que le diera las gracias personalmente de mano. Ella muda del miedo no podía contestarle.

La joven le contó lo sucedido a sus padres. Al principio, no le creyeron, pero en cierta ocasión al estar lavando junto con su mamá en el patio trasero de la casa, contempló al muerto y empezó a tartamudear. Temblando le señaló a su mamá lo que veía, pero la mamá no distinguía nada. La muchacha más tarde le comentó que observó al bulto blanco bajando los restos de una cerca tirada que dividía la casa con la que se encontraba a espaldas.

Siguiendo el consejo de su padre, la siguiente vez que vio al ánima, se colocó una medalla de San Ignacio de Loyola en la boca para poder contestarle. Ella le comentó que ella no quería sacar el dinero pero que su papá si estaba dispuesto. El muerto le respondió que tenía que ser exclusivamente ella.

A los pocos días la joven se casó y se fue a vivir a un rancho. Pensó que al suceder esto se libraría del muerto...¡pero hasta allá la siguió! La petición siguió siendo la misma.

Su esposo al estar enterado de ello en la próxima aparición le dijo de maldiciones. Por lo que el bulto blanco ya nunca jamás la molestó. ¿El tesoro? Del tesoro se dice que un nieto dueño de la casa trasera lo encontró. Ahora es un acaudalado comerciante y la gente dice que es porque... se encontró el dinero.

Por favor compártelo en tus redes sociales, eso me ayudaría muchísimo para seguir adelante...

Gracias!!

viernes, 19 de mayo de 2017

la bruja del puerto de Calderón

"Cangahachíi manníi ...Cangahachíi manníi..." (Ahí está la bruja...ahí está). Así exclamaban azorados los indios chichimecas, al contemplar desde sus jacales fuegos rojizos y vagos que se elevaban y cruzaban el espacio.

Aun vive en sus recuerdos la legendaria bruja de "Calderón", la misma que predijo la llegada de los conquistadores por estas tierras, la más temida de la comarca. Ella como todas las demás hechiceras era cruel y malvada; así lo afirma lo sucedido en el naciente poblado de la villa de San Miguel por el siglo XVII.

En ese entonces, un valiente y emprendedor misionero, ansioso de ganar la simpatía de los salvajes chichimecas, llegó acompañando una colonia de otomíes, mandados por el Virrey Don Luis de Velasco, para fortalecer la población. Después de un gran recibimiento, en el que se jugaron por tres días hermosos toros y danzaron los indígenas, se dirigió a descansar una hermosa y fértil hacienda en San Miguel el Grande.

Una noche fría y nublada, al estar meditando de repente contempló asombrado una rojiza lumbre que cayó desde las alturas, fuera de la hacienda. Salió y miró que ardía, levantando azuladas llamaradas que se esfumaban en la oscuridad. Quiso llegar a ella, por lo que caminó y cuando casi la tocaba, subió rápida; a lo que siguió una risa diabólica y burlesca que penetró por su cuerpo, dejándolo bien helado.

Intentó rezar pero sus aterrorizados labios se negaron; temblaba y sentía que el viento se le encajaba en los mismos huesos. Quiso huir y se vio rodeado de nopales y matorrales. Vio una luz amarillenta, pensando que era la farola del portón la siguió. Desapareció la luz y otras más pasaban como visión de ensueño.

Pasaban las horas, comenzó a llover y sus ropas clericales estaban empapadas y hechas jirones por los matorrales. Ya casi fuera de quicio, exclamó Ave María Purísima cuando cayó a sus pies una horripilante y desgreñada vieja, arrojando asquerosa espuma por su boca. Las extrañas frases que la bruja pronunciaba terminaron de espantar al misionero y cayó desplomado.

Al amanecer ceso la lluvia, el sol apareció calentando su cuerpo, sacándolo de su sopor. Se levantó y se dio cuenta que su ropa estaba desgarrada, su sotana había desaparecido y su Cristo, rosario y libro de rezos también.

Había llegado con los otomíes, pero ahora se marchaba del lugar; preguntándose que seres tan extraños volaban en el espacio oscuro, soltando delirantes carcajadas.

Han pasado los años y las visiones de esas lumbres perduran todavía en la fantasía de los lugareños de las rancherias. Huyen y temen cuando ven cruzar en la oscuridad fuegos inexplicables o contemplan azulados destellos sobre las montañas.

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martes, 16 de mayo de 2017

Leyendas del Abuelo

Corría el siglo XVII aproximadamente cuando Don Luis de Villaseñor, Escribano Real de su majestad, caminaba en las afueras del camino de donde ahora es la calzada de la estacion que por esos entonces los indios de la region como eran chichimecas solian asesinar y destazar a quienes les viniera en gana dejando muchas veces escondidos los cadaveres de las personas asesinadas...

Pues bién, Don Luis caminaba por ese rumbo distraído iba pensando cuando tropezó con una calavera, desenterrada posiblemente por algún animal. Estando a punto de caer, fue tanto su enojo que dio un puntapié a la misma y pronunció la siguiente frase "como un carajo, por la noche os espero a cenar". Siguió con paso franco, sin darle más importancia al asunto.

Llegó la noche, se recogió en su morada en la calle de Hospicio. Al estar cenando con unos amigos, se escucharon toquidos en el portón. Salió uno de los sirvientes y se encontró con un caballero de figura atlética que era iluminado por la farola situada en el pórtico. Le preguntó: "¿Qué se le ofrece?". El caballero le respondió "busco a Don Luis de Villaseñor que me invitó a cenar".

Le pasaron el recado a Don Luis y éste dio permiso para que pasara a compartir los alimentos. Su presencia intrigó a los presentes. Comenzó la cena con la bendición de los alimentos y prosiguieron a deleitarse de los exquisitos manjares.

Al término de la reunión intrigado Don Luis, salió a acompañar al misterioso caballero. Le comentó que si era conocido de las personas importantes de la comunidad que habían participado en la velada, porque no recordaba haberlo visto anteriormente.

"No Don Luis, acordasteis vos que hoy por la mañana tú me invitasteis a compartir los alimentos en tu morada", le respondió el caballero. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Don Luis, quedando paralizado por el recuerdo del incidente ocurrido en la mañana. Pero si alguna duda tuviera Don Luis, el caballero dando un paso atrás hacia la luz de la farola quedó al descubierto su cabeza hecha calavera.

El escribano quiso rezar pero sus labios se negaron. Momento que aprovechó el caballero para perderse en las calles de San Miguel el grande. Don Luis no supo cuanto tiempo se quedó en la misma posición, hasta que fue descubierto por uno de los sirvientes. Lo condujeron a su lecho de donde jamás se levanto, hasta su muerte.

Desde entonces se dice que aquel que osa burlarse de una osamenta, corre el peligro de ser visitado por el enigmático caballero.

viernes, 12 de mayo de 2017

El nahual de cerritos

Buen día a todos, pues esta vez me he propuesto a manera de judicial sacarle historias de terror a mis abuelos a punta de tehuacanazos para poder dejar aqui algunos sobre San Miguel...

Pues bien, una de esas historias que les pude sacar a mis abuelos es la de un NAHUAL que rondaba San Miguel y dice asi...
:mota:
José era un misterioso indígena, natural de "Cerritos" (según el archivo en el registro civil), avecinado en el camino real a Querétaro. Desde antes de ser conquistada esta tierra chichimeca. Su madre era una indígena tarasca que antes le decían "Xuchitl" y más tarde Josefa. Su padre, ya muerto, era un nativo huachichil conocido como Don José.

Su albergue era una sencilla choza, pedregosa y maloliente, situada a la vera del camino que lleva a alcocer, muy cerca del manantial que surtía de agua al poblado. Le gustaba caminar por las recién trazadas callejuelas, torcidas y terrosas; pero no hablaba con nadie, no reía, ni participaba jamás en los alegres mitotes de sus congéneres, ni menos en los juegos de toros traídos por los españoles.

Al morir su madre, se hundió en la tristeza. No araba la tierra, no hacía nada; sus ojos escrutadores los lanzaba a los rostros de los temerosos vecinos que huían de él, musitando plegarias a sus dioses tutelares o al Santo Patrono, San Miguel.

La gente cuenta que José al decir unas entrecortadas frases se convertía en un raro animalejo. Los vexabanes, huachichiles, jonaces, copuces, tarascos y otomíes juraban haberlo visto a la orilla de la pila donde beben los animales transformado en "Ahuitzol" (un perro pequeño de pelo corto, orejas pequeñas y puntiagudas, cuerpo negro y muy liso, cola larga, pies y manos humanas).

¡Cuántas veces, agazapado a la vera del camino, aterrorizaba a los legendarios arrieros en forma de coyote! Asimismo, se llevaba las mazorcas de maíz, los guajolotes y las gallinas. Las personas no salían después de oscurecer, dejando solitarios los caminos.

Al escuchar de las fechorías del maldito nahual, el Escribano Real Don Pedro de Val, acompañado de comisarios buscó por veredas, calles y callejuelas a José. Pensaba torturarlo, hacerle beber agua hasta que explotará, restirarle los nervios, quebrarle los huesos en el torniquete, arrancarle las uñas.

Pero José, el nahual, escapó. Se fue de estas tierras y se marchó a seguir su vida andariega y criminal entre los otomíes de la Sierra (ahora los picachos). Aunque su leyenda perdura; al calor del fogón, en las noches frías los habitantes cuentan temerosamente sus aventuras.

martes, 9 de mayo de 2017

Historias de Guanajuato 2

Resulta ser que en la colonia Temazcalli todas las noches se puede ver como a eso de las 9 una luz que pasa viendola desde el fraccionamiento Nigromante de lo que seria nuestra izquierda a la derecha a una altura como de 30 mts a nivel del piso y a una velocidad de 10km/h aprox. es una luz tenue, no intermitente y el hecho de verla da mucha curiosidad.

Mi historia comienza tambien en el nigromante donde viví gran parte de mi niñez y adolescencia, cuando junto con otros amigos después de haber visto esta luz diariamente acerca de 1 mes nos dio mucha curiosidad, a lo cual decidimos ir un día por la mañana hasta donde se veia que bajaba para ver donde era o que habia....

Pues bién, como a eso de las 11:00 a.m. nos pusimos en camino hacia donde veíamos que baja esta luz y llegamos hasta el poblado de BANDA que queda en el rio que pasa por la cieneguita y alli preguntamos si sabian algo sobre esta luz que se veia todas las noches y nadie nos queria decir nada solo obteniamos regaños de los ancianos y nos decian que no nos metiéramos con eso sino queríamos terminar mal... después de estas entrevistas fallidas nos decidimos volver a casa ya que para ese rato ya era elgo tarde y el sol se empezaba a meter. 

A unos dias despues ya no habiamos tocado el tema pero seguiamos con la curiosidad de saber que era lo que volaba por las noches... el fin de semana siguiente mi familia junto con los vecinos nos fuimos a caminar como a eso de las 3 de la tarde hasta el rio que para conocer por alla y aunque yo ya conocia esos caminos solo me dispuse a acompañarlos sin decir ni preguntar nada sobre el tema. Pasamos horas caminando porque donde querian se quedaban un rato a descansar y a ver el paisaje desertico que hay por la zona; ya cuando íbamos llegando al rio me asombre porque habiamos llegado a banda y escuche al vecino comentar con mi papá que alli habia historias de una bruja que salia por las noches a realizar sus cosas y me quede intrigado; pero me aumentó más la curiosidad, pense en comentarles a mis amigos que volviéramos a investigar sobre la luz que volaba. 

Después con la llegada hasta banda y el rio estabamos sedientos y con hambre a lo cual fuimos a comer a unos puestos que habia en la iglesia y ya para las 6 de la tarde el vecino dijo que nos regresáramos a casa, en el transcurso el vecino platicaba con mi papá sobre la bruja y cuando faltaba una colina para llegar al nigromante ya estaba oscuro y pudimos ver la luz que queria saber que era; vimos como se acercaba hasta coincidir en un punto donde quedo suspendida sobre nosotros(las 2 familias) y comentaron que era raro porque no hacia ruido de elicoptero como para quedar suspendida ni pudiera ser avion porque es imposible que quede suspendida, fue entonces cuando escuchamos una risa de mujer que venia desde la luz y empezaba a bajar hacia nosotros cuando solo dijeron que siguiéramos caminando y las mujeres empezaron a ponerse nerviosas por lo sucedido; y lo que venían hablando, yo voltie a ver lo que pasaba con la luz y vi que tambien siguió con su camino habitual hasta llegar a banda y fue entonces cuando el vecino le comento a mi padre que esa luz era una bruja por las características que habían visto y que tal vez no bajó porque tenia que terminar algun trabajo de magia negra.....

Nunca supe más acerca de la verdad de esa luz pero me he topado con amigos de la infancia que la veiamos y me comentan que aún en estos dias se sigue viendo la misma luz y el mismo trayecto...

Verdad o mentira lo de la bruja de banda? no lo sabre hasta que alguien lo investigue, pero aun en esas rancherías se sigue escuchando historias como la de a la señora xxxxx que vive en la casa tal, la bruja le chupo la sangre a su bebé ayer porque amaneció muerto y con unas marcas en el cuello y los perros estuvieron aullando y ladrando en la noche...