viernes, 21 de julio de 2017

Pescador divulga imágenes de sus extraños descubrimientos


Muchas personas sienten una fascinación especial por el fondo del mar, pero algunos llevan ese pasatiempo a los extremos. Un pescador de origen ruso que suele trabajar en aguas profundas decidió divulgar sus descubrimientos marinos en Twitter. Se trata de animales realmente extraños con apariencias a las que muchos no estamos acostumbrados.

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Algunos de estos seres vivos publicados en la cuenta de Roman Fedortsov ni siquiera parecen de la Tierra, sino sacados directamente de algún mundo extraterrestre o del mismo infierno. Échales un vistazo a estas horripilantes fotografías.


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https://twitter.com/rfedortsov/

lunes, 17 de julio de 2017

El espíritu tiene hambre de niño

Cumbres insalubres e inmorales, pequeñas ciudades amuralladas en el México de las 20 centurias. Son las casas de patio en las que las familias rentaban viviendas asentadas todas en un hacinamiento. El Geras vivía aquí en el numero 20 de la calle Juárez tras una puerta enmarcada en cantera. La entrada era engañosa porque tras una gran Pasillo, siempre obscuro; sin importar la hora del día, se revelaba el patio rectangular y amplio, alrededor había casas de igual número en la planta baja como en el segundo piso, una pileta al centro del patio donde los vecinos se abastecían de agua, los lavaderos a un costado y sus mujeres ocupadas con la ropa, al fondo se encontraban los sanitarios comunales y cientos de cordones como tendederos secando la ropa al sol, y niños, niños por todos lados.


¡Gerardo!- su mama desde la cocina del interior no.12. El Geras pretendió no escucharla y siguió apurado haciendo la tarea. ¡Muchacho del demonio, que no me escuchas que te estoy hablando!- le gritó su madre azotando la puerta de su cuarto

- ¡Que te vayas por las tortillas, por que tu papá ya se tiene que ir a trabajar y aún no termino de hacerle su comidita!

- Pero ahí está mis hermanos sin hacer nada, diles a ellos - respondó el niño, evitando a toda costa salir por las tortillas.

- A ver chamaco del demonio, que vayas por las tortillas - y levantó su mama de los cabellos llevándolo a la cocina, ahí le da el dinero y una servilleta tejida para las tortillas. - Y apúrate que tu papá casi sale de bañarse.


El pobre niño salió llorando por los maltratos de una madre de una familia mal planeada. Ella fue señora sin quererlo y su marido tuvo que casarse al enterarse del embarazo y peor fue miedo cuando al dar a luz salieron gemelos… si los gemelos nunca fueron planeados, menos lo fue Gerardo, que nació cuatro años más tarde.


Una vez en el patio, olvidó todos los maltratos, corrió por todos lados sorteando las minas explosivas que colgaban por doquier, se cuidaba en especial de la ropa blanca por que, como todos los niños de la vecindad saben, son mortales y a penas tocas una prenda no hay cosa que te salve de la dueña lavandera quien te persigue con azotes y además pierdes un turno en el juego.


El pasillo era el problema, “El túnel del tiempo” le llamaban los niños del lugar. Siempre obscuro, a no ser de los hilos de luz que se colaban por la puerta de metal. Todos los niños pasaban corriendo cuando en pella cruzaban a la salida, todos alguna vez habían escuchado algo raro cuando entraban o salían solos por él, pero El Geras era el único que sentía que lo jalaban. ¡Ya gueyes ¡ - les gritaba el Geras en lo obscuro cuando al cruzar el pasillo algo le tocaba el cabello, pero ninguno de los niños sería tan cruel como para jugar con esas cosas dentro del túnel del tiempo. Se rumoraba que hace años uno de los vecinos del lugar había llegado tarde a su casa y su esposa, al notar que llegaba ebrio, lo había dejado fuera de la casa. El borrachito no tuvo otra que resguardarse de las mordidas del viento de diciembre en el pasillo para pasar la noche y en la mañana sólo encontraron su abrigo junto con la botella vacía para nunca saber más de él. Otra leyenda corría diciendo que hace ya bastante tiempo una familia había extraviado a su hija de 8 años una noche que salio a la tienda y que nunca regresó, su papá fue arrestado como el principal sospechoso de la investigación que no llegaba a ningún lado y de la madre ya no se supo.

Al llegar al pasillo, el niño se detiene y lo mira atentamente, junta valor y avanza despacito, paso a paso, nervioso y volteando a todos lados en espera que algo suceda para salir corriendo, pero no sucede nada, sale de la vecindad y va rumbo a la tienda.

-Mira nada más que hora es y este chamaco mugroso que no llega con las tortillas, pero a horita te caliento unos bolillitos de ayer y te sirvo tu sopa - Le dijo a su esposo mientras de la alacena sacaba el pan ya duro y lo partía para calentarlo con mantequilla.


-No Gertrudis, ya déjalo que me tengo que ir. Mejor ponme algo para llevar y almorzar en el trabajo respondió el marido levantándose de la mesa para ir al cuarto a y alistarse para salir.


¡Un almuerzo!... todo mi trabajo de la mañana para darle un maldito almuerzo, se recriminò Gertrudis, mientras enfocaba su ira en su mandil azotándolo sobre la mesa de la cocina y así la madre de tres se apuró a preparar el almuerzo para llevar.

Gertrudis pensaba que la única manera de retener a su esposo era a través la comida, ella creía que manteniéndolo contento, su marido siempre regresaría a casa sin importar cuantos amoríos podía tener, la madre de tres se sentía orgullosa por que era ella, su esposa, quien lo alimentaba y lo mantenía contento.

Gerardo a penas venía de regreso de la tortillería, abrió la puerta de la vecindad y entró sin cuidado, venía perdido en sus pensamientos, con las tortillas en una mano y en la otra las monedas de cambio. Caminaba con la mirada abajo y contaba los pasos que había desde la puerta del pasillo hasta su fin en la entrada del patio, cuando a la mitad del corredor siente una brisa helada que le sopló en el cuello, Gerardo se detuvo y se estremeció cuando una mano fría le sujetó por la espalda, parecía que la mano iba más allá de su carne, sentió como el frío le traspasaba la nuca y le tomaban de la garganta para callar sus gritos. El niño con desesperación respiraba agitadamente, tensó su garganta buscando pasar saliva. ¡Mamá!... ¡Mamá!... Balbuceaba como queriendo buscar ayuda. Aprietó los puños con fuerza hasta que sintió que las monedas le lastimaban la mano. El niño quiso moverse, quiso soltarse de la fría mano que le quitaba el aire, pero el tiempo se detuvo y sus brazos se inmovilizaron a medio camino. Poco a poco se le fueron cerrando los ojos a causa de la falta de oxígeno, el cuerpo se le fue apagando y también su voluntad. Parpadeó un par de veces y vio, a penas borrosa, la salida al patio a unos metros, sollozó e intentó caminar, las piernas se le vencían con cada paso fallido, pero con coraje y lágrimas en los ojos arrastró los pies, gritó valiente y con mucha dificultad logró soltarse saliendo de las tinieblas a tropiezos mientras las monedas y las tortillas rodaron por el suelo.


Jadeando y sollozando yace en el suelo mirando hacia sol, después de recuperarse se hincó y buscó las tortillas en el patio. ¡Maldición!...- Se reclamó por lo bajo, volvió la vista a lo obscuro para confirmar sus sospechas, las servilleta apenas se asoma por la por la sombra del pasillo y de la monedas ni hablar, esas sí se habían perdido. Desde su lugar en el patio miró fijamente en la obscuridad buscando una razón para no ir por las tortillas, pero sabe que si no llega con ellas su castigo será peor en su casa. Respiró profundamente y así lo volvió a hacer hasta que sostuvo la respiración y se zambulló en su miedo a recuperar las tortillas. Llegó corriendo y se detuvo al filo de la sombra proyectada en el concreto, se hincó y, concentrado en substraer las tortillas de lo negro del pasillo, estiró la mano tomando la servilleta firmemente para que no caigan al suelo. Cuando alzó la mirada, vio una mano que va apareciendo e intentó tomar la suya, una descarga de miedo hace que reaccione y retiró las tortillas antes de que la mano gris y huesuda lo pudiera tocar...
 

viernes, 14 de julio de 2017

El ultimo minuto de vida captado en una foto maisie la niña de 11 años

Bueno aqui le dejare un pequeño post espero que le guste

Maisie Deacon, una inocente niña de apenas 11 años, cuyos últimos momentos de vida fueron captados en dichas fotografías.

Todo ocurrió un fatídico 23 de octubre de 1991. Era una mañana aparentemente normal, con el sol esparciendo su luz sobre las plantas, el cielo bastante despejado y el viento en calma. Isabel, hermana mayor de Maise, siempre había tenido un vínculo muy estrecho y cálido con ella, pero aquella mañana de octubre la vería por última vez…

A la manera de ver de Isabel y de todos en la familia, Maise era una niña muy creativa, muy vivaracha y fantasiosa, dotada de una viva imaginación que a veces se expresaba en acciones extrañas, lúdicas y un poco cómicas. Así, esta vez Maise estaba fuera de casa, forcejeando como si luchara con alguien, haciendo como si alguien la intentase dominar.

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Cuando Isabel vio a Maise, creyó que la pequeña estaba entreteniéndose imaginando alguna historia en la que era la protagonista o algún personaje. Estaba probando qué tan buena actriz podía ser, por decirlo de algún modo. O bueno, eso fue lo que pensó…

Emocionada, Isabel fue corriendo a buscar una cámara, muy antigua y pesada, pero que sorprendentemente todavía funcionaba. Solo ellas dos estaban en casa, e Isabel quería compartir con su familia las locuras de su hermanita, así que apuntó con la cámara y fotografió a Maise, pero a los pocos segundos fue golpeada por lo que a su parecer fue una ráfaga de viento anormalmente fuerte.

Tras recobrarse de su aturdimiento, Isabel miró a uno y otro lado en busca de su hermana. Maise no estaba en ningún lado: Isabel la llamó gritando, le dijo que no era gracioso esconderse de esa manera, que le diría a papá para que la castiguen, o incluso, ya desesperada y a punto de llorar, le ofreció sus muñecas si aparecía.

Por otro lado, además de la ausencia de su hermana, hubo algo que perturbó a Isabel desde que recobró la conciencia: allí, junto a ella, estaba un cráneo humano. Inicialmente, quizá intentando mantener la calma, probó a pensar que el cráneo era una parte de la broma pesada de Maise, quien supuestamente se estaba haciendo la desaparecida. Sin embargo, los minutos pasaron, el cráneo seguía allí, su hermana no aparecía, y las lágrimas empezaban a caer, poco a poco, hasta que rompió a llorar histéricamente…

Cuando los padres de Isabel llegaron y ésta les contó lo sucedido, inmediatamente comunicaron el hecho a la Policía. Pero había algo que no dejaba de angustiarles, de quemarles el alma con el más profundo desconcierto, y con el temor de que en todo lo acontecido hubiese algo que no era de este mundo: ahí, en las fotos que Isabel tomó de Maise antes de que desapareciera, se veía una figura encapuchada y vestida de negro, que intentaba dominar a la niña con un brazo, mientras con el otro sujetaba un cráneo humano.

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¿Quién era el perverso y encapuchado extraño?, ¿por qué cargaba un cráneo?, ¿era un cráneo real?, ¿de quién era el cráneo?… Muchas preguntas zumbaban incesantemente como moscas en los cerebros de los padres de Maise, pero la espera acabó parcialmente cuando los forenses dieron sus resultados, después de analizar el cráneo junto con fotos de Maise y cabellos que afortunadamente la niña había dejado en un peine: el cráneo, ese cráneo que apareció ya seco junto a Isabel, pertenecía nada más y nada menos que a Maise… A la luz de los resultados, la pregunta ya no era tanto quién era el extraño encapuchado, sino…qué era; y eso, eso nunca se supo.

viernes, 7 de julio de 2017

Brujos reales

A continuación contare una relato, que en si no da miedo, sino que es un poco intrigante y poco creíble..pero créanme que sucedió y quisiera que tu, diera su opinión al respecto.

La verdad siempre que cuento esta historia, me vienen lagrimas a los ojos, por que fue una etapa muy dura y difícil en mi vida y en la de mi familia.

Todo empezó cuando yo tenia escasos 7 meses de nacido, tenia a una señora que me cuidaba ya que mi mama trabajaba y mi hermana mayor ya estaba en edad de ir a guardería. cierto día que la señora me estaba cuidando, decidió salir al patio a lavar un poco de ropa y me dejo dormido en una cama que estaba pegada a la pared de lo que fue algún día mi cuarto (la cama estaba enorme "king size") la señora cuenta que al volver a entrar a la casa y dirigirse al cuarto donde me encontraba dormido, se llevo una sorpresa enorme al ver a un hombre recostado en la cama, fue mas su sorpresa al ver que el hombre era totalmente negro (no es comentario racista, me refiero a que no tenia rostro ni nada, solo era un bulto negro en forma de hombre) y era enorme (colgaban sus pies de la cama), la señora con todo el miedo del mundo se acerco lo mas silenciosamente que puedo y me tomo en brazos para así salir corriendo fuera la casa.

Mi mama llego algunas horas después, y al ingresar a la casa se dio cuenta que no había nadie y se le hizo extraño, al ver la puerta del pasillo abierta fue al patio y encontró a la señora echa volita en una esquina temblando y conmigo en los brazos, mi madre le pregunto que hacia ahí, y la señora le contó lo sucedido, al pensar que podía ser un ladrón, mi madre llamo a los vecinos y estos revisaron la casa sin encontrar nada fuera de lugar.

Así pasaron 2 años sin nada fuera de lo normal, y un tiempo estuvo viviendo mi bisabuelo (Q.E.P.D) con nosotros, ya que le amputarían una pierna, una tarde a la hora de la comer mi bisabuelo le pregunto a mi papa que si que estaba haciendo en la madrugada caminando por la casa, a lo que mi papa se sorprendió y le contesto que no era posible ya que el acababa de llegar de trabajar ya que le toco el turno nocturno.

Así pasaron algunos años, y todo quedo en el olvido..nadie volvió a ver al extraño hombre, pero empezó a ocurrir algo raro.

Toda mi infancia (que para mi fue desde el momento que empece a caminar hasta los 9 años) fue muy normal, jugaba todo el tiempo con mis amigos, corría como liebre y tenia todas las energías del mundo, cuando iba a cumplir 9 años, deje de salir, quería estar todo el tiempo acostado, no quería hacer nada, varias veces al ir caminando, simplemente perdía las fuerzas y me caía sin poder meter siquiera las manos.
mis papas muy asustados me llevaron a un hospital, los doctores decían que no tenia nada malo, que quizás era algo mio para llamar la atención, me tuvieron en observación por 2 meses (tenia que visitar el hospital 2 veces por semana) mis papas al no tener respuesta por parte de los médicos, decidieron buscar una segunda opinión (curandero) nunca habíamos visto a este hombre, lo primero que nos pidió al visitarlo, fue un croquis de la casa donde vivíamos y que dibujáramos todo lo que había en ella, al ver este dibujo el hombre, señalo directo a la cama donde yo dormía y nos dijo que ahí había algo que hacia mal a la familia, fue algo muy raro por que el no conocía donde dormía yo ni nada por el estilo.
mis papas le platicaron la situación, y este hombre les dijo que podía "ser un espíritu que se alimentaba de mi energía" algo así, y les recomendó cambiar los muebles de lugar. Así lo hicieron mis papas, pero justo una semana después de cambiar los muebles, empeore dramáticamente y fui a dar directo al hospital, dure 3 meses internado sin poderme levantar de la cama, para todo me tenían que cargar.

Al salir del hospital, me dijeron mis papas que viviría un tiempo con el abuelo, y así fue, yo seguía en silla de ruedas y sin poder levantarme, dure 7 meses y medio sin poderme sostenerme de pie, pero poco a poco fui superando todo y recuperando fuerzas, hoy en día puedo caminar y correr sin problemas, practico cualquier tipo de deporte, no tengo la fuerza que debería de tener a mi edad (19 años) pero estoy ganándola poco a poco (déjenme mencionarles que desde que viví con mi abuelo, jamas volví a mi antigua casa ya que nos mudamos)

En el hospital, JAMAS me dieron un diagnostico, pero me recetaron algunas pastillas fuertes, y las tomo desde entonces ( hasta hace 4 mese deje de tomarlas por decisión mía) y me siento bien.

No se si estoy recuperando fuerzas por las pastillas o por el simple echo de alejarme de mi antigua casa.

martes, 4 de julio de 2017

Historias de Sonora

Les contare una historia que me paso mas o menos a la edad de 12 o 13 años en el Pueblo de Alamos,sonora,mexico, en realidad es muy dificil para mi contar esta historia ya que marco mi vida para siempre.

Todo empezo en unas vacaciones de verano, yo siempre acostumbraba a irme a ese pueblo de vacaciones (ya que yo vivo en la capital) y siempre me quedaba en la casa de mis abuelos, en uno de mis dias de vacaciones, un primo me invito a dormir a su casa y yo acepte con gusto.

Desde pequeño su casa siempre me dio miedo, era una casa grande, que tenia un patio chico, lo extraño era que el patio tenia unas escaleras hacia arriba que daban a unas casas que mi tia rentaba y esas casas daban a las faldas de un cerro.

Un día como a las 6 o 7 de la tarde, decidí meterme a bañar ya que saldría con mi primo, el baño de la casa se encuentra en el patio (enseguida de las escaleras)para eso me encontraba en la cocina calentando agua ya que no había calenton.
Ya que el agua hirvió, la eche en una cubeta y sali al patio, mi sorpresa fue que al estar cerca del baño, me di cuenta de reojo que había un hombre sentado en las escaleras, al voltear a verlo sentí una opresión y un miedo enorme.
Sus ojos eran penetrantes, con un odio en ellos que jamas habia visto, intente gritar y moverme, pero todos mis esfuerzos fueron inútiles debido al miedo, el hombre soltó una carcajada muy fuerte y desapareció.

Dice mi tia que al salir al patio, me vio temblando de manera descontrolada, y al llamarme por mi nombre no reaccionaba, en ese momento entre en shock y tuve un ataque (gracias a dios mi tia es enfermera)me desmaye y desperte en el hospital.

Cuando desperte, intentaron preguntarme que me habia pasado, pero no podia decir ninguna palabra, dure varios dias sin poder dormir ( al hacerlo soñaba con este hombre, pero esta vez, en vez de desaparecer, salia volando hacia la cima del cerro con unas enormes alas), cuando por fin pude hablar, le conte a mi familia lo que me habia pasado y rapido me dijo un primo: " viste al diablo", desde ese momento empeze a sugestionarme y a pensar que de hecho si era el diablo al que habia visto.

Todas mis vacaciones de verano, las pase en terapias para superar lo que habia visto..y desde ese dia y hasta la fecha..no he vuelto a esa casa y jamas volveree.


alguien podria darme una idea de que fue lo que vi? o alguien a pasado por algo parecido?
para lo que no saben, alamos, sonora, es un pueblo de muchas leyendas..pueden investigar y encontraran demasiada informacion.

espero les haya gustado mi experiencia.